Elecciones en Argentina

    Se acerca el día esperado por muchos ambiciosos y chupasangre de este sistema democrático y me refiero a los políticos. Esa sarta de lombrices que siempre viven del ciudadano común y de sus ilusiones de progreso. La política desde la misma Grecia es la profesión más humillada de todas por sus profesionales. Así es que llaman a la democracia la menos mala de todas las soluciones posibles, citando a Churchill. Aunque para mí esto sea sólo una excusa para no progresar con el desarrollo Estatal. La Argentina fue es y será un ejemplo de lo que no hay que hacer en un país joven y democrático de tradición aguerrida y de un fuerte compromiso con la libertad. 

    Así, la Argentina es un país de totalmente de potencial crecimiento que puede generar tanta riqueza que la cantidad estratosférica de robo existente en el país se balancea muchas veces incluso a favor del país. Pero eso no puede seguir repitiéndose eternamente, por ello las condiciones que ponen desde el FMI para que le sigan otorgando créditos al país es que el país tenga una política sostenible. Pero, lastimosamente, nunca se llega a un consenso de cuáles tienen que ser las políticas de Estado. 

    Con esto, la clase política tiene preocupaciones que no van de la mano con el pueblo que gobiernan y se tornan las soluciones en un crisol de pavadas nada justificadas y bastante caras que no llevan a una solución ni inmediata ni a largo plazo que terminan de hundir las aspiraciones en un fango tremendamente profundo a un país que cada vez distingue menos donde se está metiendo y dónde está metiendo a las generaciones futuras. 

    Antes en la crisis de 2001 se despertó la gente que se encontraba en un largo y profundo letargo, pero todo aquello ¿dejó un costo político? o solamente se cambió de careta para poder seguir hundiendo a nuestra amada patria más y más en las profundidades del olvido a una política de Estado que tímidamente asomó en algún momento, pero que terminó fracasando tomando deuda de otros países siguiendo el juego que decían que no iba a continuar. 

    Todo eso muestra como el ciclo político de Argentina es ineficiente y nefasto para el progreso del Estado y encima se encuentra fuera de la Ley como muchas veces se puede observar en la calle o en los diarios. La corrupción es el pan de cada día en cada esquina y podemos hablar de una suerte de política social que más allá de no dejar morir de hambre al pobre lo sigue empobreciendo y al rico lo tira a la pobreza. ¿Qué se gana con todo esto?, y la respuesta es sólo votos para seguir con el ciclo.

    Y, ¿nadie sueña con una Argentina en progreso o es que ya se rindieron a la corrupción? Me dirán a quién votar y yo les diría más bien a quién botar. Y ahora me acusarían de antidemocrático y otras pavadas que los políticuchos de tres al cuarto que hay con su fina y delicada argumentación de la facultad privada pedorra que le tiró el título por la cabeza en la que ni siquiera le enseñaron a tener coherencia textual como vimos en el debate por el aborto.

    Eso nos muestra que cualquiera puede llegar a esa posición y por qué no le conviene al país que llegue gente así, creo que está claro. Pero el tema es que la clave está en el porqué llega y ahí diré que hay muchos intereses foráneos al rededor de Argentina queriendo explotar nuestras riquezas y evitar pagar los impuestos, esos que llegan a todos los ciudadanos de bien en forma de cloacas, pavimentos I+D+I y un largo etcétera que se olvidó en los anales del tiempo.

    En conclusión los políticos de este país, los jueces y las autoridades deberían ser más alcanzables por la ley, para que así empiecen a pagar el precio histórico de sus fechorías que hacen a cara descubierta y sin miedo. Ni con el mínimo pudor que tiene que tener una persona honrada con la responsabilidad sagrada de cuidar y administrar los bienes de la sociedad y progresar en el desarrollo del país y cuidar sus fronteras.