Durante este mes Estados Unidos ha sido un foco incesante de disturbios, saqueos, destrucción de propiedad pública y privada y concentraciones. La gente se ha olvidado del COVID 19 y se ha alistado a movilizarse por un tema no menos importante como lo es el racismo. Que es desde hace siglos un foco incansable que reaparece sin cesar. Para algunos grupos es fomentado desde el mismo Estado y para otros es consecuencia de la desidia en materia de concientización sobre la diversidad que existe hoy en Estados Unidos.
Si vamos a la historia de Norteamérica siempre hubo choques raciales ya desde sus comienzos, teniendo en su objetivo primeramente a los indios autóctonos. Después la lucha incansable contra la esclavitud o como a veces la llamo la segunda esclavitud por la cual los africanos ya en su mayor parte libres, volvieron a ser esclavos por europeos que necesitaban trabajadores en sus nuevas colonias para ser explotados.
Lo que han sufrido en la historia los africanos y los afroamericanos no solo en la colonia sajona, no es bajo ninguna perspectiva equiparable al sufrimiento de ningún otro pueblo. Pero, no obstante, no es lo peor sino que lo peor es que se siga en el mismo camino. Bajo esa perspectiva de invarianza de estado en la que permanece su estatus. Es totalmente normal, y diríase casi una obligación social por parte de todos nosotros, luchar con todos los medios a nuestro alcance y obviamente sin fomentar la violencia contra el racismo como si fuera un crimen hacia la humanidad misma.
Pero siempre hay excusas, algunos alegan que hacer esto sería atacar la libertad de expresión, sin embargo fomentar el racismo es provocar una violencia involuntaria contra las personas. Ya sea en su afán físico o moral, esa violencia en algún punto se convierte en física o en un prejuicio o perjuicio que genera odio. Entonces por qué defenderlo... otros alegaran que es necesario conservar el racismo para saber lo que es, conseguir identificarlo y defenderse socialmente de él. Claro que se puede eliminar completamente de la sociedad sin ninguno de estos pretextos.
Con todo, parece que existe cierto interés en fomentar esta clase de pensamientos a la población, por poner un ejemplo España con Vox (que por cierto existe ahora también acá en Argentina). Al final resulta ser una manera de control de población, a la que le dicen lo que quieren escuchar. Y eso, enfoca a la gente en problemáticas efímeras y los dispersa de las problemáticas troncales que tiene la sociedad. Siendo estas sí basadas en datos fehacientes y contrastados científicamente.
Al fin y como siempre algunos que sacan ventaja de la ignorancia de la gente para moverse como peces en un agua turbulenta. Y cabe preguntarse, ¿terminará de una buena vez el racismo? Y con una profunda tristeza diremos que a río revuelto ganancia de pescadores.