Hace cierto tiempo que los derechos adquiridos con la sangre de mucha gente, parece que se van perdiendo poco a poco en el olvido. Las nuevas estrategias políticas que oscurecen el ingenio colectivo, comienzan a etiquetar a los que defienden a los derechos de los trabajadores de "rojos", una acepción muy peyorativa que se cultivo en la España franquista, con esto se pretende llevar al ganado hacia un pensamiento "progre" en el sentido más soez de la palabra. Tanto que se podrá decir inicuo para la sociedad trabajadora. Que entre las diversas ayudas a la gran cantidad de grupos(incluidos empresas y gente que engaña al estado) ha perdido definitivamente su horizonte y vuelca su indignación y odio en los inmigrantes y las clases de bajo poder adquisitivo del país. Que según estas opiniones "progres" son los que comen de los impuestos de la clase trabajadora.
Viendo este panorama no es extraño pensar del porqué tanta gente idealizó las cosas de esta manera, tanto que perdió el "no deberías generalizar". Pero con todo, en efecto hay fallos catastróficos en el sistema, descarados y bochornosos.
Un ejemplo de esto sería si yo me voy a estudiar a España (y no hablamos de un país del tercer mundo ni de gente pobre) me cobran la matricula anual de la facultad variando entre unos 600 euros a unos 1000 y pico euros anuales, dándole becas que cubran esto con cierto cupo a nacionales y extranjeros. Que me parece genial porque es su sistema, el que ellos tienen y les funciona. Ahora bien, si alguien viene acá ¿es justo plantearse dar una plaza gratis, con los costos que implica la facultad al Estado?. Somos un país generoso eso dicen con orgullo algunos, pero lamentablemente este es uno de los agujeros del sistema en el cual la Argentina pierde la guerra, y es uno de los puntos de fuga que aún no se han emparchado.
Pero todo esto y este es el punto no es culpa del inmigrante, que ve una oportunidad y la aprovecha, sino del sistema que registra una frágil y endeble estructura.
Si el sistema dijera que el inmigrante que se gradúe acá para sacar el título debe pasar trabajando 2 años y medio sin goce de salario seria otra cosa o si se cobrara. Pero claro en este punto algunos me acusarían de abogar por una facultad privada...
En cuanto a la gente de bajos recursos, en todas las sociedades hay y no son precisamente los culpables de que el sistema este mal, se aprovechan de las coyunturas así como todo el mundo lo hace, donde se vislumbra un beneficio allí vamos...
Entonces, ¿por qué se insiste en que la culpa no es del sistema?, y la respuesta a esto hay que buscarla en el mismo sistema. Cuando escuches que una persona inmigrante va adelante tuyo en una cirugía no tomes odio contra la pobre persona que aprovechó su oportunidad, echásela más bien a los tipos que vieron el negocio de turismo sanitario hacia este hermoso país, que le programan la cita le programan la cirugía le prestan hospedaje y es toda una organización que el sistema no ve, no combate y no persigue.
Cabe destacar que estas prácticas suceden en todos los países en mayor o menor medida, algunos países toman cartas en el asunto y mejoran obligando a hacer lo propio a empresas, mejorando a su vez los derechos y condiciones de los trabajadores. Es decir, en un Estado y empresas presentes en una lucha contra las prácticas abusivas de sociedades privadas o contra métodos irregulares se mejorará el estatus de sus empleados, e integralmente de la sociedad en su conjunto.
Un ejemplo de esto sería si yo me voy a estudiar a España (y no hablamos de un país del tercer mundo ni de gente pobre) me cobran la matricula anual de la facultad variando entre unos 600 euros a unos 1000 y pico euros anuales, dándole becas que cubran esto con cierto cupo a nacionales y extranjeros. Que me parece genial porque es su sistema, el que ellos tienen y les funciona. Ahora bien, si alguien viene acá ¿es justo plantearse dar una plaza gratis, con los costos que implica la facultad al Estado?. Somos un país generoso eso dicen con orgullo algunos, pero lamentablemente este es uno de los agujeros del sistema en el cual la Argentina pierde la guerra, y es uno de los puntos de fuga que aún no se han emparchado.
Pero todo esto y este es el punto no es culpa del inmigrante, que ve una oportunidad y la aprovecha, sino del sistema que registra una frágil y endeble estructura.
Si el sistema dijera que el inmigrante que se gradúe acá para sacar el título debe pasar trabajando 2 años y medio sin goce de salario seria otra cosa o si se cobrara. Pero claro en este punto algunos me acusarían de abogar por una facultad privada...
En cuanto a la gente de bajos recursos, en todas las sociedades hay y no son precisamente los culpables de que el sistema este mal, se aprovechan de las coyunturas así como todo el mundo lo hace, donde se vislumbra un beneficio allí vamos...
Entonces, ¿por qué se insiste en que la culpa no es del sistema?, y la respuesta a esto hay que buscarla en el mismo sistema. Cuando escuches que una persona inmigrante va adelante tuyo en una cirugía no tomes odio contra la pobre persona que aprovechó su oportunidad, echásela más bien a los tipos que vieron el negocio de turismo sanitario hacia este hermoso país, que le programan la cita le programan la cirugía le prestan hospedaje y es toda una organización que el sistema no ve, no combate y no persigue.
Cabe destacar que estas prácticas suceden en todos los países en mayor o menor medida, algunos países toman cartas en el asunto y mejoran obligando a hacer lo propio a empresas, mejorando a su vez los derechos y condiciones de los trabajadores. Es decir, en un Estado y empresas presentes en una lucha contra las prácticas abusivas de sociedades privadas o contra métodos irregulares se mejorará el estatus de sus empleados, e integralmente de la sociedad en su conjunto.